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La mayoría de las personas dicen que les gustaría meditar, pero no lo hacen. ¿Y por qué? Porque dicen que no tienen tiempo. Así que ¿cómo y cuándo encontrar tiempo para meditar?

Lo primero en la mañana

En el momento que usted abre sus ojos y sabe que está despierto, es un momento fantástico para comenzar a meditar. Comience saludándose a sí mismo, el alma positiva y poderosa que usted es. Y luego salude al Único que nunca duerme. 

 

Durante las comidas

Antes de comer, puede sentarse por un momento, meditar sobre lo afortunado que es al tener alimento para comer y con el entendimiento de cómo nuestros pensamientos afectan nuestro alimento, lo que pensamos, hacemos y en lo que nos convertimos. Llenar nuestro alimento con pensamientos poderosos de gratitud significa que también nos alimentamos con todas las cosas buenas.

 

Durante todo el día – control de tráfico

Todos somos conductores en la autopista de la vida, y de vez en cuando es bueno revisar en qué dirección estamos viajando. Cuando conducimos nuestro auto por la ciudad, tenemos que detenernos en cada semáforo. Podemos aprender a aprovechar estos momentos de semáforos durante el día para practicar algo de meditación. De alguna manera, pausando nuestros pensamientos de vez en cuando, podemos revisarlos y redirigirlos y crear un método para hacer cambios positivos que ayudarán a estabilizar la mente otra vez.

Hacer breves pausas de paz para la mente, nos da la oportunidad de re-enfocar nuestro pensamiento y nos ayuda a regresar la mente a la dirección correcta para crear un flujo positivo de pensamientos y sentimientos. Al hacer esto, encontraremos que nuestro día fluirá suave y pacíficamente, debido a que el ‘control de tráfico' nos permite mantener pensamientos equilibrados.

 

En la noche

Antes de dormir es un buen momento para su meditación final del día. Resérvese un poco de tiempo, como parte de su rutina de ir a la cama, para sentarse en silencio y reflexionar sobre el día: ver qué hizo bien y qué podría hacer mañana de manera diferente. Cierre deliberadamente los ‘archivos' de las actividades del día y aléjelos de su mente, de manera que pueda cerrar el día y permitirse deslizarse en el sueño, sin preocupaciones y en paz. 

 

En cualquier momento

Cuando esté en un momento de ansiedad o indecisión, inseguro de cómo avanzar, ese podría ser un momento de ir ‘hacia adentro' y esperar respuesta.

En un momento de gratitud y placer, por qué no compartirlo con el Único. Cuando se sienta frustrado, solo, cansado o feliz, elevado, optimista – todos estos son momentos para encontrar el poder para lidiar con los momentos negativos y disfrutar y enriquecer lo positivo: cualquier momento es un momento para meditar.